10.13.2013

prayer

Sonríes, ¿porqué sonríes?
Finges, ¿(para) qué finges? si al final será evidente.
Vuelves a llorar... lastimosamente... y en realidad no sabes porqué. 
¿Te crees que eres indiferente? ¿A alguien le importas? ¿A quién?
Dudas de todo, evitas todo, te escondes al terror.
Sigues igual que antes, una puta esquizofrénica del error.
Todo te parece un insulto, un desecho, no te sienta bien nada.
Estás harta, cansada, quieres desaparecer. Es una mierda.
Pero el destino no te deja, ¿porqué será?
Fallas, te fallan, te hunden, hundes...
Te ilusionas pensando que con ese chico que hablas le importas, que quizás le sacas una sonrisa, o tu se la sacas a él, o os lleváis demasiado bien, piensas... Te ilusionas cada vez que alguien habré su estúpida boca.
Pero sabes que es una ilusión y que pronto hay que caer al vacío frío de la verdad.
Y te mareas, y te ahogas, la cama es un testigo más de todo esto, porque nada vale, ni si quiera tú vales.
Y empiezas a llorar y te entran esos demasiado conocidos escalofríos de que todo va y va a ir mal.
No sales de esta, ni saldrás, nadie te ayuda, ni quieres que lo hagan, piensas que son tonterías para los demás, pero para ti es un infierno. Te ves fea, incluso a veces gorda. Te ves de todo, demasiado imperfecta, demasiado asco personalmente y físicamente. Y te preguntas ¿qué he hecho yo? ¿porqué merezco esto?
Sientes miedo al qué dirán. A veces vives demasiado para los demás en su qué pensarán e intentas hacerte fuerte, pero tarde o temprano la cama es la que te cobija.
Estorbas por donde lo mires y lo sabes. 
Te dedicas a emborracharte con Taylor Momsen y su Make me wanna die.
Te dedicas a él, a nosotros, a falsos rostros, a demonios, sirenas, rostros negros, ángeles puros y crucificados. Porque tu te sientes crucificada. Y todo da vueltas, no ves la salida y te desvaneces, la inconsciencia se apodera y llega a tu corazón. Que se resiente y se pela con cada lágrima caída, con cada espasmo de tristeza, de dolor...
Pura desconsolación que nadie sabe, que te la callas, pero de verdad, hay alguien que te puede salvar...
Pero en realidad te sientes a gusto con esto, con todo este dolor, porque significa una prueba de que antes todo estaba bien, de que hay momentos de alegría. Significa que tu cuerpo responde y se lastima.
Que cada corte es un hachazo a tu vida, y cada vez todo cambia a más. Te vuelves más cerrada, más desconfiada, más seria. ¿Dónde quedó esa niña? ¿Dónde quedó ese maldito placer de vivir, y esperar por lo que vendrá?
Ahora todo se nubla y empeora, no sabes que hacer, que escoger, no sabes que cambiar, que quitar, no sabes si eliminarte, morirte, desaparecer, si sonreír fríamente o seguir hacia delante sin destino alguno y sin rumbo ni camino, solo llevándote la corriente del mal y espinas sedosas que acaricias cada vez que entras a tu cuarto. Solo sabes que mañana tocará "estar bien" o de lo contrario las "arpías" devoraran tus sienes.

4 comentarios:

Undestinocontigo! dijo...

Hace tiempo que no pasaba por aquí.
¿Sabes? Creo que todo el mundo tiene malas épocas.. yo personalmente no suelo autolesionarme. Pero lo hago cuando algo me puede y digamos que son muchas veces, pero entonces me siento bien, porque el daño que provoca una tijeras o una cuchilla es mayor que el que atosiga en mi interior.
Aún así no me siento orgullosa de ello, todo el mundo debería poder salir y sonreír a la vida.
Besos.

Ms. Daph☽ dijo...

Si es verdad, que todo el mundo tiene sus malas épocas y sus malos momentos. Pero que conste y lo dejo que yo, no me corto ni me autolesiono, aunque a veces lo he considerado una posibilidad, pero no lo hago. Gracias por tu comentario. Un beso

ylee S.R dijo...

Sinceramente me siento identificada, todos tenemos estos momentos malos, pero también tenemos que admitir que sin épocas malas no nos hacemos fuerte ni sabríamos valorar tanto esos buenos momentos o buenas rachas como quieras llamarlo.
Un beso :)

melissa. dijo...

"¿Dónde quedó ese maldito placer de vivir, y esperar por lo que vendrá?" Wow, me siento identificada.. perfecto.

Besos