4.08.2016

Ríos de lágrimas que se acuestan por mis mejillas tienden a su paso todas las penas que me cayo y todos los defectos que tengo.
Estoy intentando agarrarme de la mano del cambio y renunciar y olvidar a un pasado que ya no tiene precio en mi mirada.
Dejando atrás, me hallo, dejando a personas que creía ser buenas amistades  pero que a la larga me estaban afectando.
Llegué a un pozo sin salida, del que voy subiendo, pasito a pasito, escalón y escalón.
Y estoy sola, en parte por castigo de mis errores y en parte por avanzar.
Y la solución está en mi misma y en el progreso del futuro del que depende un presente, que está esperando girar a otro rumbo y caminar sin miedos ni oscuridad.
Llevandóme consigo al infierno partes de mi misma, personas, pensamientos y que no vuelvan más.

1 comentario:

Sans dijo...

Ojalá aprendamos de ese pasado, y salgamos de ese pozo.
Un beso.