1.15.2013

El invierno entumece, el agua desvanece.


Ni siento, ni padezco, 
ni lloro, ni tiemblo.
Acaricio el frío con mi cuerpo,
me desnudo frente al viento.

Arrastro tiempos y tempestades,
que todavía vagan por mi cabeza,
reclamando recuerdos que tú mismo
envenenaste.

Viaja por mi mente la alegría pasada.
Pienso, existo,
voy, vengo,
no supe entender la vida,
no supe comprender lo que me proponía.

Era de día, nublado en mi retina,
la libertad me comía, 
frágil me iba, 
fácil me convertía,
sensible era,
pequeña me hacía.