re-nacer, re-hacerse ante la violencia de todo este mundo

22 feb 2016

Crece


Crece como persona, pasito a pasito,
cómo si fueran peldaños,
pasos grandes ininterrumpidos,
aferrándote a los obstáculos superados,
a las desgracias superadas,
a los resultados obtenidos,
a las carencias que faltan por llenar.
Y sobre todo a las consecuencias de ser 
la persona que eres,
la que dictamina lo que diga tu corazón.

Inspira fuerza, libertad
y construye tu realidad.
Tus ideales que no desvanezcan.
Que se aprecie tu presencia,
la corriente por tus venas de luchar
y continuar el camino.
Mientras el aplomo se note
en unos pies hechos del hierro del pasado.

Crece siempre con el corazón abierto
y la mano dispuesta a tenderse en otra.

No esperes que nada ni nadie venga a por ti,
si vienen es cosa suya,
sólo espera tus efectos, tus conclusiones
y todas tus acciones.
Piensa mucho, muchas cosas pero
sólo di lo adecuado o desborda.

Espera a ser tú y a crearte de tu esencia.
Porque tú vales y dependes de ti mismo.
Tu mundo eres tú y el mundo se concentra en ti y en tu vida.
Tienes el poder de cambiar, de sentir, de amar, de reír
y simplemente de vivir.

Deja huella, te lo mereces, la huella que quieras,
con cada pulso, cabeza y respeto.
Que provenga del corazón y sea sólo tuya.
Deja la huella que llevas dentro, 
dejála en el fondo de tus recuerdos
e imprímela en los demás,
a la moldura de tus sueños y metas.

Porque ese será tu legado.
el legado de la grandeza de haber sido lo que siempre has querido.
De crecer siendo lo que eres y seguir creciendo
para mejorar como persona, como amigo, como pareja
como mujer y hombre.
 Por todos nosotros y por este mundo que lo necesita.

Simplemente te pido que crezcas y habrás la mente a nuevos rincones.
Crece con el corazón abierto
y la mano dispuesta a tenderse en otra.

8 feb 2016

Camino


Camino a paso lento inventando la cura de mis manos.
Voy recogiendo las piedras que forman parte de mi pasado
y son parte de todas esos rostros, nombres, sentimientos muertos
llamados personas.
Camino en un camino de pena, lágrimas, sonrisas que no me conocen
verme sonreír.
Si apenas rozaron mis dedos la felicidad.
Sigo viendo en mis ojos la cura.
Sigo caminando con el pasado a mis espaldas, y quiero tirarlo al mar del olvido.
Pero es imposible hacer creer que se irá, cuando sé que me perseguirá
hasta mi muerte.
Porque es mi vida, es mi presente, será mi futuro.
Todo depende de mi pasado cargado a cuestas en mi espalda.
Y a veces resbala por ella y hace sangre, como si fuera tiras de piel
que se desgarran y brote sangre muy roja e incluso se escapan lágrimas.
Y caigo rendida a mitad de camino mientras veo el final,
mientras lo veo borroso por todos los ríos de lágrimas que me ciegan
al mañana.
Solo veo sombras que corren hacia delante, sombras que son mis espíritus,
mis estados que se alejan de mí hacia la cura.
Pero yo no llego, mi cuerpo queda entre despojos, mientras mi alma
se alza al destino y a la vida.
Y me deja vivir.