1.09.2014

Cicatrices

cicatrices Contempla ese rostro que no tiene vida, como ese cigarro que caduca en su mano y alma dolorida. Ella es sierva de su destino, esclava del mal placer, merece eso, esto y más. No le tiene miedo a la oscuridad, ya ha caído en ella. Presa del auxilio, cautiva del delirio. Mentes dementes que vagan por ella, intentando seducir su benevolencia. Piernas rotas y corazón herido, es una más, vacía de existencia, vacía de amor. Quiere muerte, quiere impaciencia, desespera su llegada a los cielos. Y en esta dicha que acaba por consumirla no teme ruegos ni caricias. Preguntas que preguntan (sin respuesta) a ninguna su desgracia. Cae su fachada, cae su máscara, cae su abismo. Se retuerce por quién es y nunca debió ser. Momentos y recuerdos que duelen su mente, mojados como la propia muerte honorable. Costaba respirar, costaba estar, costaba llorar de nuevo. Otra vez por lo mismo. Y que las cicatrices son súplicas por volver a cambiar, por volver a renacer. (Pero...)
Solo ruega por ella, perdió demasiadas batallas, entre ellas la de ella misma.

3 comentarios:

Sapphire dijo...

Me encanta

Mía. dijo...

intenso
te sigo

Lucía dijo...

http://solomeparaunabala.blogspot.com.es/