8.09.2015

Ausencias


Siempre me ha gustado la sensación en la que me encuentro después de llorar...
Es una sensación apacible, de tranquilidad y resignación, como si algo vivo y que sufría hubiera muerto.
Una sensación de ganas, de dormir o desvanecer, quizás de desaparecer, de no intervenir en el mundo por mucho que dependa de él.
Pero es una sensación de estar tan sola y solitaria, mía, que solo me pertenece.

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