1.15.2016

Pasado


Vuelven a herir las llamas del pasado como astillas ardientes que se clavan en el pecho y en la cabeza.

Como llamaradas que lleva el aire, de un lado a otro, girando tu cabeza. Loca de atar.
Mientras se atormentan los recuerdos y los sentimientos, que penden del olvido.
Un hilo se cosecha entre ellos mientras lágrimas rocían su cuerda.
Y gritos quieren levantar más la tempestad aunque el sol siga rondando por la habitación, 
aunque lama las ventanas de luz. 
No hay luz en unos ojos que se quieren apagar.
Porque se desea depender de un apagón y volver a encenderse en el momento adecuado.
Sin más temores ni rencores, sin penas, sin llantos.
Volver a despertar como siempre.
En unos ojos que se quieren abrir donde no hay oscuridad.

No hay comentarios: