Sálvame de mi apariencia,
sálvame de mi espíritu,
fantasmas del ayer
recorren mi opulencia.
Sálvame de mi alma,
sálvame del ardor de ti,
solo soy el enigma de todo,
misterio de tu miel.
Despierta de este infame mundo,
quiero ayuda de ti,
bañarme en lágrimas,
recorrer vida por ti.
Esperando morir, venidas de mártir.
Bienvenidos sean los preludios escarchados de placer, (quiero verte amanecer), que yo en besos de sangre abandono mi cuerpo, me mezo al destino.
