re-nacer, re-hacerse ante la violencia de todo este mundo

5 feb 2014

sad eyes


Niñas que se sienten dueñas de su destino llevando un demonio dentro...
Niñas que juegan con el fuego bendito de su protector.
Niñas que se sienten hijas del mal.

Las niñas a las que el demonio cogió y se adueñó de ellas, jugando con su realidad, coherencia y libertad. Las que están en la prisión y presión de unos brazos oscuros, maltratadores de noches infernales y frías, desoladas de amor y paz. Somos esas niñas que cobijan los duendes del paraíso neutral. Míralas, con sus ojos tristes y famélicos. No pueden, no saben, no quieren. Aprendieron que a la muerte no hay que temerla, rozó demasiadas veces sus angelicales rostros. La muerte las miraba a los ojos cada vez que sentían ese frío por sus huesos, esas lágrimas calientes por sus mejillas. Se sentían morir bajo sus sábanas. 
Pero aquellos brazos que tanto odiaban sólo estaban ahí para ellas.