10.20.2012

Seguiré bailando sola.

Me giré y desperté, me estaba perdiendo bajo las sábanas, abrí los ojos y pude ver la calle, de noche, lloviendo, escuchando el tintineo de las gotas en los árboles... Me levanté, saqué la mano a la ventana, el agua estaba fría, la chupé, sentí el hedor de la calle iluminada por los coches y farolas, no deambulaba nadie, sólo los gatos empezaban a esconderse en los rincones más cercanos... Las aceras estaban resbaladizas y se empazaban a vislumbrar los incipientes charcos que pronto chapotearían los niños pequeños, me lo imaginé, me recordó a mi, en aquellos días de invierno con mis botas de agua, preparada para un día de lluvia, antes lo vivía, ahora lo miro y disfruto, cambió, si... Respiré a tierra, hacía frío... Me encontraba en un París del número 20, comencé a buscar entre los cajones el paquete del que nunca hablo, me senté junto a la ventana, encendí el cigarrillo, noté la primera calada fuerte, me acostumbré, estaba buena, inhalé más, y seguí viendo la lluvia cada vez más lenta, hacía aire y el cielo estaba encapotado, cerrado... Acabé el cigarro y empecé a comerme la bola en milésimas de segundos, saqué el diario: Día 14 de Octubre, hoy en un templado día, las nubes se murieron conmigo descargando sus penas en lágrimas de tierra y agua...

Robyn-Dancing on my own.

No hay comentarios: