2.09.2014

Belleza enferma


Estigmas de soledad anónima me recuerdan lo incapaz que puedo llegar a ser y lo poco que puedo dejarme convencer por mí misma. "Recuérdese, recuérdese"
No puedo mirarme al espejo sin sentir que será de mí mañana, que peor cosa vendrá un día de estos, que continuos nervios seguiré teniendo. Cuántas más verdades tengo que ocultar. "Eres un libro abierto, debes de escribirte y leerte".
Incluso un libro que tendré que leer y leer, volverlo a empezar, saltar capítulos... hasta quemarlo, poco me importa de él, es insoportable. Poco me importáis vosotros, yo sólo quiero nada. "Valórate, imita poco"
Es fácil ver las cosas desde una perspectiva positiva, pero más fácil es la dualidad del masoquismo, y la adicción al ojo negativo. Es como un grifo abierto, del cual penden lágrimas de humanos, nunca se cierra, siempre se recuerda, se lleva y se vive por dentro, y sólo se escucha si has caído en la trampa de voces risueñas que culminan en la mente. Ese molesto ruido de agua corriendo, que conlleva a la ruina del momento, al derrumbe del cuerpo. Y que si le das más fuerte, todo se prolonga más con más fuerza, haciéndote ver peor, susurrándote que tu vida se acaba, y si no lo cierras, todo volverá a tu mente. Llegas a un punto, a un instante que prefieres olvidarte de ti, de todos, y de tus putos problemas. Dejas de existir, tu particular infierno se apiada de ti, pero el grifo sigue abierto y quizás nunca deje de llorar.

2 comentarios:

YoMaqq dijo...

Me encanto ♥
siento que de todo lo que he leido de ti este me mata.

Claudiettha J.V. dijo...

Llega poco a poco pero termina destruyéndolo todo. Y cuando te das cuenta ya esta todo hecho y vivir de esta manera es una adicción. Sencillamente me ha vuelto a encantar leer otra entrada tuya.

Saludos.