6.05.2014

vorágine


Los efectos suicidas caducan, mientras nuestros puentes se sienten temblar en madrugadas.
Todo está perdido y perdida siento mi vida. 
Necesito guardar mis demonios, y necesito tu canción para ello.
Que mis dedos suelten la barandilla y pendan y cuelguen, que se hagan marchitos
 y cojan el fruto de tu primavera. 
Que vivo enamorada del insomnio de tus pupilas, 
cada vez que me miras y suspiras, 
el mundo nuevo se abre en mi alma,                    
si tú me rozas, si tú me tocas...
Que la pena me atrapa,
que de nada alimento el cuerpo.
Sólo tú y mi tristeza.
Notaba como me abrazaba la tristeza. 
Y me sentía igual de helada que ella.
No sé si era mía.
La cuestión fue que era su amiga.
Y ella la mía.
No me preguntes porqué,
no hables,
no lo respondas.
Confórmate con buscarme en tus recuerdos,
siempre estaré a salvo en ellos.
Resígnate a vivir de mi tristeza y sueño,
que cada vez me hago más adicta a la velocidad que corre por tus venas.
Y eso no es bueno, porque moriré en ello
y con ello olvidaré todo el amor que te tengo.

4 comentarios:

BRESSEND dijo...

Precioso, entré en tu corazón por un momento.

Nancy dijo...

Que cambiazo dio el blog.
¡Magnifico Daphne!
Y la manera en que escribes, uff, sin palabras.

Gélida dijo...

¿Por qué escribes tan bien? Yo también quiero. Cada vez que me paso me sorprendo más y más.

Saludos.

Lucy Angela dijo...

Maravilloso, tu escritura hipnotiza. Enhorabuena por tu trabajo.
Besos desde http://losviajespornaralon.blogspot.com.es