8.09.2014

bailar hasta morir




Tantas sombras éramos... y
tantos delitos rutinarios cometimos...
No se iba el viento,
no cesaba la fría lluvia.

Seres humanos se colaban,
parecíamos espectros desnudos,
y yo me autodestruía,
y compartía mi destrucción,
y volvías de nuevo amarga vida.

No sabíamos que hacer,
porque por noches cerradas,
jamás se consumía esta,
y no había fin,
y bailaba hasta morir.

Haz que paren, te susurraba,
haz que paren, chillaba.
Soledades que caminaban,
entre caminos, surcos,
hechos de mis lágrimas
y de tus lastimeros gemidos.

Que me autodestruía,
y me violaba entre tus manos,
que mi destrucción se muere,
mientras desvaneciendo en tus brazos,
hace pólvora el ángel de nuestra habitación.

"Descuelga las ventanas, 
mañana no viviremos,
duerme a las bestias,
mañana no sonreiremos".




4 comentarios:

C! dijo...

wow

Paula Green dijo...

Aw, me ha encantado la entrada. Escribes genial. Y es original. Jamás había leído algo así.

Mi nombre es Paula y hace unos meses tenía abandonado mi blog (por los estudios y el instituto) pero hace poco he vuelto a retomarlo y me gustaría que le echaras una ojeada. Si vas a volver a publicar pronto me gustaría que dejaras el enlace de tu entrada en mi blog para poder leerte pronto.

Un abrazo,
Paula Green

Hellen Rodel dijo...

Hermosa poesía. Me recuerda a mis tiempos cuando escribía poesía todo el día.
Me gusta lo sublime de tus palabras, y cómo expresas tantas cosas en tan pocas palabras.

Gélida dijo...

Tiene mucha fuerza este texto a la vez que parece frágil como una obra de arte.
Un saludo Dafne <3