3.27.2015


Quizás todas esas luces que brillan por ella acaben muriendo,
como su dueña, como su corazón.
Como que ya no es ella misma.

Cambió el paraíso, 
cambió la noción del tiempo,
sin ser ella.

Cambiaron las personas de su alrededor,
sus dedos, sus frías manos,
esos ojos, esas lágrimas que recordar.

Cambiaron sus pesadillas,
murieron sus sueños,
sin ser ella. 

Sin ser yo.

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