3.01.2016

Desprendimiento


Hoy cambio.
Hoy cambias tu también.
Se transforma nuestro tiempo.
Se convierte en una fuente de recuerdos.
Hoy pretendo hacerte morir para siempre.
En mi vida ya no hay cabida para aquellos
por los que sufrir.
Yo ya no quiero sufrir por alguien ajeno,
ni quiero ser una más.
Me cansé de intentar gustar a la gente,
voy a ser yo misma más que nunca.
Me dan igual las personas, casi todas.
Intento ya no depender de lo que me rodeo.
Soy más fría con el entorno por el que sufrí
y por el que ya no me gusta.
Lo mío es mi propiedad y eso nadie me lo puede quitar.
Os guste o no.
Convivo más conmigo misma y pienso menos en los demás.
Una porción más de egoísmo a mi historia.
Porque me cansé, si.
Me cansé de haber sido un muñeco, un títere,
una sombra sin voz ni voto.
Me cansé de tantas risas, de tantas bromas,
de las fallidas promesas y de las mentiras.
Ahora impongo yo mi autoridad
y el que me toree será porque yo lo dejo.
Me he desprendido de muchos peldaños, 
seguiré desprendiéndome de más
para poder llegar a ser yo misma.
Y la persona que me acepte,
lo haga tal y como soy.


3 comentarios:

Sweet Madness ❋ dijo...

Muy sabias palabras. Cuando nos decepcionan y nos rompen, de manera inevitable, nos cambian. Como bien dices cada vez nos desprendemos de más personas a lo largo de la vida...

Un placer leerte, espero que estés bien.

Sab Sognatore dijo...

Nos desentendemos de muchas cosas a lo largo del camino, menos mal que no lo hacemos de nosotros mismos y que, como dices, todavía podemos decidir a quién dejamos que nos toree.

Un saludo,
S.

M. dijo...

Lo importante es que uno siempre vuelva a donde es. Que no se pierda en el camino cuando alguna persona o situación lo cambia. Después de eso viene el aprender y reflexionar. Suerte y saludos.