5.01.2015

A veces y a escondidas

Yo soñé con su olvido y el mío,
cómo nos sentíamos después del amor,
en lo que creíamos, en lo que éramos.
A veces y a escondidas, nuestros nombres.
A veces y a escondidas, nos mirábamos.
Sin salidas. Sin reproches.
Pero aquella luz se apaga, entre compases,
entre martillazos que no sienten, que duelen
y golpean. Ella, se nos apaga.
A veces y a escondidas, nuestras manos.
A veces y a escondidas, somos dos humanos.
En mi cama, en la tuya.
En mi corazón, en el tuyo.
Declaraciones de amor que se perdían en nuestras bocas.
Profundos deseos despertaban nuestros besos.
Ganas de explotar, ganas de nosotros.
Placer, sentidos. Fantasías, ilusiones.
A veces y a escondidas, nuestros susurros.
A veces y a escondidas, los labios del amanecer.
Declara inocencia en la flor que se nos cae.
Cógeme en tus brazos otra vez, y cualquiera más.
Quiero sentir que mi casa son tus ojos, 
que mi hogar es tu abrazo.
Déjame volver a ser la miel de tus sueños,
que yo me quiero volver esperanza.
Que desespero, esperándote,
que no regresas...
Sólo a veces y a escondidas.